domingo, 2 de diciembre de 2012

DEMIAN. HERMAN HESSE


"Las cosas que vemos son las mismas cosas que llevamos en nosotros. No hay más realidad que la que tenemos dentro. Por eso la mayoría de los seres humanos viven tan irrealmente; porque cree que las imágenes exteriores son la realidad y no permiten a su propio mundo interior manifestarse. Se puede ser muy feliz así, pero cuando se conoce lo otro, ya no se puede elegir el camino de la mayoría.
(...)
Acostumbramos a trazar límites demasiado estrechos a nuestra personalidad. Consideramos que solamente pertenece a nuestra persona lo que reconocemos como individual y diferenciador. Pero cada uno de nosotros está constituido por la totalidad del mundo; y así como llevamos en nuestro cuerpo la trayectoria de la evolución hasta el pez y aún más allá, así llevamos en el alma todo lo que desde un principio ha vivido en las almas humanas. Todos los dioses y demonios que han existido, ya sea entre los griegos, chinos o cafres, existen en nosotros como posibilidades, deseos y soluciones. Si el género humano se extinguiera con la sola excepción de un niño medianamente inteligente, sin ninguna educación, este niño volvería a descubrir el curso de todas las cosas y sabría producir de nuevo dioses, demonios, paraísos, prohibiciones, mandamientos y Viejos y Nuevos Testamentos. "



BOMARZO - MANUEL MUJICA LAINEZ

"Y ahora las dos escenas se superponen y complementan en mi memoria, por virtud de esas decoraciones distintas y análogas, como indicándome que en el Renacimiento hasta los sucesos abominables, si no se justifican en sí mismos, por lo menos se metamorfosean y embellecen estéticamente, como parte de la cresta de una gran ola triunfal que cubre todos los actos y amalgama en su promiscuidad lujosa a lo culpable con lo glorificador."


BREVARIO DE PODREDUMBRE. EMILE CLORAN

"Me seducen las distancias lejanas, el inmenso vacío que proyecto sobre el mundo. Crece en mí una sensación de vaciedad; se infiltra en mi cuerpo como un fluido ligero e impalpable. En su avance, como una dilación hasta el infinito, siento la presencia misteriosa de los sentimientos más contradictorios que ha acogido jamás el alma humana. Soy feliz e infeliz a la vez. Estoy exaltado y deprimido, desbordado por el placer y la desesperación en la más contradictoria de las armonías. Estoy tan alegre y tan triste que en mis lágrimas se reflejan el cielo y la tierra al mismo tiempo. Aunque sea solamente por la alegría de mi tristeza, querría que no hubiera más muerte en esta Tierra."


DIARIOS. KURT COBAIN


"A raíz de mis relaciones recién establecidas con los empleados de la ogrocorporación me he dado cuenta de que hay un puñado de amantes de la música muy honestos y sinceros que se hacen pasar por el enemigo para infiltrarse en los mecanismos del imperio y contribuir así a la destrucción de lo que todos reconocemos desde hace ya demasiado como rock de mierda: basura prefabricada, concebida como un negocio incestuoso y político que emplea una cortina de humo para obstruir las arterias de la honradez y el verdadero talento, manteniendo a aquellos dispuestos a lamerle el culo a la falta de riesgo, de retos y, lo que es más importante, de méritos, en la cima del montón. El montón de mierda. El estercolero que empieza por los lameculos y va subiendo hasta la cima, donde se encuentra la guinda, es decir, la prensa de la vieja escuela, que mira desde lo alto a los polluelos con los ojos aún cerrados y los alimenta con gusanos deshidratados. Pero empleados amantes de la música seguiremos serrando el estercolero por la base y si no lo conseguimos nos limitaremos a esperar hasta que la guinda se pudra de rancia y vuestra histórica descomposición nos servirá de referencia o como cuento espeluznante, de recuerdo o como advertencia para que la próxima vez sembremos las semillas más cerca de un ano más limpio.

No habéis logrado condicionar a los jóvenes del averno que habéis engendrado. Y vosotros mismos deberíais haber sido pañuelos de usar y tirar o huevos asexuados de esperma escalfado frito o revuelto. "


EL LOBO ESTEPARIO. HERMANN HESSE


"Los días de agonía del alma, esos días insoportables marcados por el vacío interno y la desesperación en los que, en el medio de la tierra destruida y vaciada por las sociedades anónimas, el mundo de los humanos y su así llamada cultura nos sonríe a cada paso como un vomitivo, esos días con su brillo de feria falso y mediocre, concentrados y llevados hasta el máximo de lo inaguantable en el interior del propio yo enfermo... quien probó aquellos días infernales, está muy satisfecho con las jornadas normales y mediocres como la de hoy"



SOCORRO, PERDÓN. FRÉDÉRIC BEIGBEDER


“Él era un puñado de agua, nunca pude asirle, era como estar con el hombre invisible, era como un grifo viejo, y a mí me tomaba por un fontanero.

Creo que nos quisimos, aunque prefiero olvidarlo, era un embrollo demasiado penoso. Es indudable que me deseaba mucho y confundió deseo con amor. No creo que haya sabido lo que significa amar. Creí que me amaba porque me lo repetía continuamente, pero lo único que quería era que yo dependiera de él, quería reducirme a la esclavitud. Era un sentimental peligroso, enamorado del amor, lo que equivale a decir: no enamorado de una persona sino de una pose, de un gesto, de un principio. Son los peores perversos: los que se creen puros pero prefieren una idea de sentimiento a una persona. Este amor, perfectamente pueril y bonito solo engendra dolor y decepción, nadie le sobrevive.

Lo más terrible es que millones de personas se intoxican de este tipo de sentimientos, y yo desde luego también sucumbí, porque si no, ¿cómo habría podido aceptar pamplinas semejantes?. Me enseñó a amar con indiferencia, vida asentimental. Hoy ni siquiera le odio ni le echo de menos, la verdad es que ya no quiero recordarle.

Este tipo de hombre, prefiere instalarse en un piso de tres habitaciones con la primera que se encuentran que despertarse solos en la cama, y en cuanto conviven con ella le reprochan que les robe la libertad. Estos hombres incapaces de convertirse en adultos son los daños colaterales de la liberación sexual. ¿Qué hacer con los individuos que no pueden quedarse solos ni vivir con alguien?. Son “bombas humanas” en potencia.
Para un hombre, crecer sin un padre, condena a vivir sin saber nunca quién eres ni lo que quieres, aparte de conquistar incesantemente a mujeres a las que nunca consigues soportar. Yo le “envenené” de tal manera su vida que a veces me remuerde la conciencia, pero me equivoco, ¡el deshonesto era él, no yo!!!!!!!!.

No creí que fuese capaz de hacerme daño, me equivoqué”.